¿Llantas o tapacubos? ¿Cuál es la diferencia?

¿Son llantas o tapacubos? Seguro que te ha surgido alguna vez esa duda, pero tranquilo porque leyendo este post aprenderás para siempre en qué se diferencian. ¿Estás preparado? ¡Sabemos que sí!

Antes de profundizar en el tema, conviene que conozcas que una rueda de coche tiene cuatro elementos: neumático, cubo, llanta y tapacubo. Como hemos comentado antes, diferenciar los dos últimos es complicado y por eso hemos decidido escribir este artículo.

Y es que conocer las funciones de las llantas y los tapacubos y en qué distan entre sí, puede ser muy beneficioso para ti. ¿Por qué? Muy sencillo, saber diferenciar entre llantas o tapacubos puede permitirte sacar más provecho a tu coche e incluso ahorrarte una buena cantidad de dinero.

¿Y quieres saber otra ventaja? Si aprendes sobre el tema, será menos probable que te arrepientas a posteriori por haber optado por unas llantas o tapacubos que no se ajusten a tus necesidades o a las de tu automóvil. ¡Arrancamos!

¿Qué son las llantas para coches?

Las llantas son las piezas que unen los ejes del vehículo con el neumático. Para entendernos, son el elemento sobre el que se coloca el neumático. Además, permiten una conducción eficiente al mejorar la estabilidad y la amortiguación.

Desde la aparición de los primeros coches, los fabricantes han invertido en investigación y tecnología para crear unas llantas cada vez más estéticas y operativas. ¿Y sabes qué? Lo han conseguido.

Llantas o tapacubos

¿Qué tipos de llantas existen?

Las llantas de coche se clasifican fundamentalmente por el material del que están hechas y por su tamaño. En primer lugar, vas a conocer las distintas llantas que existen en función de su material:

-Llantas de magnesio. ¿Eres aficionado a las competiciones automovilísticas? Pues te gustará saber que en la mayoría utilizan este tipo de llantas deportivas. Esto se debe a que son de las más ligeras y resistentes del mercado.

En turismos, se pueden encontrar en coches de alta gama o deportivos. En cambio, para caminos rurales o mal asfaltados no se recomiendan. Además, tienes que tener en cuenta que debido a sus múltiples beneficios son un producto bastante caro.

-Llantas de aluminio. Son más pesadas que las de magnesio, pero también mucho más económicas. Y aunque no tanto, también son más ligeras.

Son también interesantes por ser muy estéticas y por eliminar o reducir los efectos negativos del calor propiciando una mejor frenada. Además, sus reparaciones son mucho más sencillas y su mantenimiento no es tan costoso como el de las llantas de magnesio.

-Llantas de aleación. Es una opción que se ajusta a la gran mayoría de vehículos. Como su nombre indica, son fruto de una mezcla. La más habituales son las que se combinan con aluminio.

Se caracterizan por ser ligeras y permitir una conducción muy cómoda. En cuanto al precio de las llantas de aleación, sin llegar a las cifras de las de magnesio, tenían tradicionalmente un coste elevado. Por ello, solía verse en coches de gama media y alta.

Ahora en cambio, la situación es muy distinta. De hecho, si tienes un coche nuevo y no sabes de qué material es la llanta, es muy probable que sea de aleación ya que son el tipo de llantas más comunes.

-Llantas de acero. ¡Las más económicas! Como consecuencia de ello, suelen verse en modelos baratos o de precio medio. Este tipo de llantas clásicas, las más habituales hace unas décadas, son muy pesadas y no ofrecen mucha variedad en cuanto a diseños.

Por otra parte, son muy resistentes lo que les convierte en una gran opción si transportas mucha carga en tu día a día.

Llantas o tapacubos

-Llantas de fibra de carbono. Este material es la joya de la corona. Son las llantas más punteras y cotizadas del mercado. Se caracterizan por su ligereza, su alta resistencia y las posibilidades que ofrece al vehículo en frenada y aceleración.

Por otro lado, el nivel de tracción y las amortiguaciones también mejoran con este tipo de llantas. ¿El hándicap? Lo habrás imaginado, su precio es elevado.

Las llantas también se pueden dividir por tamaños. Estos son los más habituales en turismos: 15, 16, 17, 18 y 19 pulgadas. La clave, más allá de gustos, es elegir las que se ajusten a las particularidades de tu vehículo.

Y es que, elegir unas llantas adecuadas para tu vehículo no es un tema menor. La mayoría vienen de serie y es conveniente seguir las recomendaciones del fabricante si quieres comprar llantas nuevas. De hecho, si te pasas con el tamaño puedes tener problemas graves en el futuro.

¿Qué son los tapacubos para coches?

Contra lo que mucha gente suele pensar, los tapacubos son elementos exclusivamente estéticos que embellecen la rueda. ¿Qué quiere decir esto? Que mecánicamente no tienen ningún efecto sobre el coche. Como mucho, ayudan a aislar los ejes de la suciedad.

Por tanto, su función principal es tapar las llantas, que suelen ser feas, para que el vehículo tenga una imagen mucho más moderna, elegante o deportiva.

Como habrás imaginado, existen infinidad de modelos de tapacubos. Los puedes encontrar con diseños muy heterogéneos y distintos tonos y colores. Incluso algunos más originales que combinan varios colores.

¿Cómo elegir tapacubos?

Lo sabemos, lo estético es lo primero que llama la atención. Evidentemente debes elegir un color o un estilo que pegue con tu vehículo, los tapacubos de un Mercedes Vito y los tapacubos de un Volkswagen Polo requieren opciones diferentes.

Dicho esto, lo más importante es que se ajuste a la llanta. Para ello, debes comprobar sus dimensiones. Estas las puedes encontrar en el propio neumático. Acertar aquí es fundamental porque como no se adapte correctamente a la llanta terminará dando verdaderos problemas. Si es necesario, consulta a un profesional.

También debes fijarte en los materiales de los que está hecho. Los más habituales son los ABS de polipropileno y retractilado. Los primeros son más flexibles y los segundos más duros. Dependiendo del uso que le vayas a dar, deberás optar por un material u otro.

Por último, debes asegurarte a la hora de comprar tapacubos de que estos cumplen todas las normativas vigentes y evitar aquellos compradores que no te garanticen un mínimo de calidad y seguridad.

¿Cuál es la diferencia entre llantas y tapacubos?

Ahora que ya conoces las características de las llantas y los tapacubos, seguro que leyendo el post, te has dado cuenta de las múltiples diferencias que existen entre estos dos elementos. La principal de todas ellas es que el tapacubo se coloca en la llanta. Fácil, ¿no?

Además, como hemos comentado, las funciones de uno y otro son muy distintas. Las llantas tienen un papel esencial en el funcionamiento del vehículo ya que van unidas al eje de éste y sostienen el neumático. En cambio, los tapacubos solo tienen una función estética.

La otra diferencia es que, como consecuencia de ser únicamente embellecedores, los tapacubos son optativos para el conductor. Si así lo desea, puede no incorporar este objeto para su coche.

Las llantas, como es lógico, sí son obligatorias. De hecho, cada vez las hacen con diseños más originales y atractivos. Esto provoca que los tapacubos dejen de ser necesarios y más conductores opten por ruedas sin tapacubos.

¿Recuerdas ver por la calle los típicos coches sin tapacubos? Ya podías comprarte el coche más bonito del mercado, que si tenías las ruedas sin tapacubos dejaba de serlo. Por suerte, ahora es menos habitual porque existen eficaces sistemas antirrobo de tapacubos.

Sin embargo, actualmente hay cada vez más coches sin tapacubos y todo apunta a que esta dinámica continuará en los próximos años. Por tanto, la pregunta que mucha gente se hace sobre si optar por llantas o tapacubos es errónea. Las primeras siempre deben estar en tu vehículo.

Esperamos que este post te haya sido de gran utilidad. De todos modos, si tienes cualquier pregunta sobre llantas o tapacubos o quieres realizar alguna reparación, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. En Neumáticos Km0 estaremos encantados en ayudarte.